La Justicia volvió a poner freno a los agravios cometidos a través de internet

Edif. Tribunales - FormosaEs el segundo fallo en Formosa que ordena a Facebook eliminar comentarios injuriantes contra una persona.

La Justicia de Formosa volvió a fallar contra los agravios que se cometen arteramente a través de las redes sociales, esta vez mediante una medida autosatisfactiva que ordenó a la empresa Facebook la inmediata eliminación de todo contenido o dato referido a la demandante, tanto respecto a su vida personal como a su actividad laboral.

El caso tiene como damnificada a una empleada pública a cargo de un Departamento en una dependencia estatal, quien decidió recurrir a la Justicia al constatar que en una cuenta personal de Facebook la titular de dicho sitio había publicado conceptos injuriantes, agraviantes y ofensivo con menoscabo a su intimidad personal y actividad laboral.

La demanda, patrocinada por el abogado Williams Dardo Caraballo, recayó en el Juzgado Civil y Comercial N° 4, a cargo de la doctora Claudia Pieske de Consolani, quien en un sólido fallo fundado en doctrina y jurisprudencia actualizada, explica en qué medida las publicaciones reprochadas afectaron el derecho al honor y a la intimidad de la demandante, ordenando en consecuencia a la empresa Facebook Argentina la eliminación de todo contenido o dato referido a la accionante insertos en la cuenta de la denunciada.

Dice la jueza en su fallo que por la extensión y dureza de las expresiones publicadas no resulta difícil comprender la afectación al honor e intimidad de la damnificada, y advierte el perjuicio que puede causar la difusión masiva sin control de las publicaciones que realizan los usuarios de cuentas de la empresa Facebook, quienes pueden aceptar miles de amigos virtuales y extender cual red infinita lo que deseen compartir.

Por tratarse de un tema donde colisionan los derechos a la libertad de expresión con los personalísimos, la jueza Pieske de Consolani aclara que pueden admitirse en circunstancias como éstas, pero con carácter de excepción, medidas judiciales restrictivas porque se trata de noticias o informaciones manifiestamente inexactas o que configuran un menoscabo grave y evidente a los derechos personalísimos; remarcando que esta excepción debe otorgarse con suma prudencia y criterio restrictivo.

En tal sentido, dice que cuando no existe margen de duda sobre la ilicitud que significa publicar ideas incorporando agravios innecesarios, es razonable reconocer la atinada intervención preventiva del juez. “No se puede hablar aquí de mutilación de un proceso de formación del pensamiento de la comunidad, pues no se ve de que manera enrique a la opinión pública el uso de expresiones insultantes, procaces”, sostiene la magistrada.

Por eso, la jueza afirma que frente a publicaciones injuriantes provenientes de un particular y dirigidas a una persona en particular no pueden prevalecerse bajo el escudo de la libertad de expresión como una suerte de licencia para agraviar, debiendo en tal caso cesar la afectación a los derechos personalísimos de la persona injuriada.

En el caso en cuestión, la demandada usó su cuenta personal de Facebook para agraviar a la damnificada afectando de este modo -por la masiva difusión que otorga internet- su derecho al honor e intimidad; expresiones agraviantes que además fueron compartidas y comentadas con otros usuarios de la red.

Intimidad informática

El derecho a la intimidad es el que garantiza a su titular el desenvolvimiento de su vida y de su conducta dentro de aquel ámbito privado, sin injerencias ni intromisiones que puedan provenir de la autoridad o de terceros, y en tanto dicha conducta no ofenda el orden público y a la moral pública ni perjudique a otras personas.

Ahora bien, los avances tecnológicos en materia de comunicación han dado nacimiento al derecho a la intimidad informática, que no es más que una subespecie del derecho a la intimidad, “aunque se lo ha caracterizado como el derecho que alcanza a aquellos aspectos e la personalidad que se ven impactados por estos desarrollos tecnológicos y tutela las facultades de las personas para impedir o restringir las irrupciones arbitrarias en su ámbito de privacidad virtual”, dice la jueza, agregando que con la utilización de facebook la exposición de aspectos privados de la personalidad se ha tornado difícilmente evitable.

Asimismo, trajo a colación el artículo 1071 bis del Código Civil, indicando que en función de esta norma no se requiere ni hace falta la comisión de un ilícito para ordenar la cesación de la intromisión lesiva en la intimidad de una persona, pues la premisa imperante determina que toda persona goza en su vida privada de la protección contra injerencias extrañas que, como en este caso, indagan además en el ámbito laboral de una empleada pública, acusándola de actividades delictivas; situación que redunda además en la lesión al honor, entendido este bien jurídico como uno de los bienes espirituales más caros del ser humano.

También cita el artículo 11 de la Convención Americana de Derechos Humanos que sale en defensa de quienes han sido perjudicados por la injerencia prohibida de los medios masivos de comunicación en su vida privada, y explica que esta norma resalta el carácter preventivo que hoy se reconoce al derecho de daños a fin de hacer cesar el hecho lesivo y evitar la producción del daño o la continuación del mismo o su agravación constituida por la continuidad de la difusión del mensaje injuriante. Y la facultad de hacer cesar las actividades denunciadas está conferida por la norma al juez, cuando efectivamente como en este caso, se han comprobado los extremos fácticos que la tornan procedente.

El fallo de la doctora Pieske de Consolani también ordena a Facebook que se abstenga en el futuro de habilitar el uso de enlaces, blogs, foros, grupos, sitios de fans, etc. que injurien, ofendan, agredan, vulneren o menoscaben la intimidad personal o laboral de la demandante.

Este es el segundo pronunciamiento judicial en Formosa que, con idénticos alcances, pone freno a los ataques a derechos personalísimos de particulares mediante el uso de internet. En un antecedente reciente, la jueza Patricia Lugo también ordenó a Facebook que elimine los mensajes injuriantes vertidos contra la demandante en un blog dedicado a difundir noticias, trascendidos y comentarios,  muchos de ellos mendaces, sobre el quehacer político, comunitario y empresarial de Formosa.

Leer Fallo completo

  Descargar fallo

Compartir ...

Enviar a FacebookEnviar a Google PlusEnviar a TwitterEnviar a LinkedInEnviar por email