Divorcio vincultar - Presentación conjunta

REGISTRADO AL 03/07/2008 TOMO Nº 875/08 DEL LIBRO DE AUTOS INTERLOCUTORIOS

FORMOSA, 03 DE JULIO DEL AÑO 2008.-
AUTOS Y VISTOS: Estos autos caratulados: “F., M. c/E., S. s/DIVORCIO POR CAUSAL OBJETIVA” –Expte. Nº228 – Fº 02 – AÑO 2.008, Registro de este Excmo. Tribunal de Familia, venidos al Acuerdo para resolver, y
CONSIDERANDO:
La Sra. Juez Dra. Eva Oviedo de Gonzalez dijo:
    Que a fs. 14 el Dr. Santiago Constanzó, apoderado de la Sra. I.F., conforme Poder General que obra a fs. 7 y 8, viene en tiempo y forma a plantear recurso de reconsideración de conformidad a lo dispuesto por el art. 8 inc. g último párrafo del C.P.T.Flia. contra la providencia que dispone fijar audiencia de conciliación.
Fundamenta que si bien el art. 8 en sus incs. “e” y “g” establece que el juez deberá fijar una audiencia preliminar entre las partes, a fin de conocerlas, procurando orientar y ayudar, ejerciendo una actividad destacada en lo tutelar y pedagógico, el ejercicio de dichos deberes devienen superfluos e innecesarios en el caso de autos. Que la finalidad de orientar y ayudar en el supuesto de examen es innecesario, ya que cada una de las partes ha vuelto a rehacer su vida. Que su mandante desde hace aproximadamente 10 años reside en Buenos Aires, con nuevos proyectos de vida. Que la finalidad de la simplificación de la discusión, no es procedente, porque las partes han reconocido los supuestos de hecho que hacen procedente la demanda, sin que ninguna discusión haya al respecto.
Agrega que si su mandante se encontrara residiendo en esta ciudad no tendría inconvenientes en concurrir a la audiencia fijada, pero que la misma se opone a la realización más que por los argumentos jurídicos expuestos que señalan su improcedencia, por una cuestión de orden práctico, porque se domicilia en la calle ….de la ciudad Autónoma de Buenos Aires (conforme surge de la fotocopia autenticada del D.N.I. donde consta su cambio de domicilio y el año en que se llevó a cabo) habiéndole, además, expresado que le resulta sumamente dificultoso asistir a la mentada audiencia, porque le implica gastos de tiempo, dinero y problemas en el trabajo. Por lo que solicita se revoque la resolución de fs. 13 de fecha 11 de abril de 2.008 en lo atinente a la fijación de la audiencia de conciliación.
A fs. 15 pasan los autos al subrogante legal.
A fs. 16 se integra el Tribunal y pasan los autos al acuerdo para resolver.
I) Que en primer término, corresponde analizar si el recurso de reconsideración fue interpuesto de conformidad a lo previsto por el art. 8 inc. i) del C.P.T.Flia.
           De conformidad al art. 8 inc. i) el recurso de reconsideración se interpone ante el mismo Juez que dicta una resolución, debiendo apartarse inmediatamente y dar intervención al subrogante legal.
            En atención a ello, y analizando el Recurso impetrado surge que fue interpuesto en tiempo y forma, pasando los autos al subrogante legal, cumpliéndose de este modo la carga técnica que habilita la vía recursiva.
          Previo a analizar la cuestión planteada cabe recordar que los procesos contenciosos y voluntarios de familia, entendidos como aquellos que tienen por objeto la resolución de pretensiones y peticiones, fundadas en el Derecho de Familia, presentan una serie de principios impuestos por la naturaleza de las relaciones que constituyen su objeto, por lo general indisponibles, y por la calidad de las personas que aparecen involucradas en el mismo, cuyos derechos e intereses por lo general exceden el de las propias partes.
         Sobre tales bases juegan en este campo principios de gratuidad del acceso a la justicia: publicización de los procedimientos, de inmediación, oralidad, privacidad y acentuación de la función conciliadora, del favor de la prueba, entre otros.
    En razón, de los intereses comprometidos en el litigio de familia tornan conveniente y necesario el contacto directo del juez con las personas que intervienen en el proceso, para alcanzar así un conocimiento de primera mano de los hechos debatidos y de las personas involucradas en el proceso: contacto que se propone, a partir del sistema de audiencias preliminares y conciliatorias, previstas por el artículo 8 inc. e); g) y concordantes del C.P.T.F. a lo que cabe agregar que dicha legislación procesal vigente se caracteriza por la Inmediación, Oralidad, Privación y Acentuación de la Función Conciliatoria.
           En el proceso de familia la inmediación se propone formalmente a partir del contacto del juez alcanzado en audiencias conciliatorias, a través del sistema de audiencia se gana no sólo celeridad procesal sino también la moralización del proceso a partir de la observancia de los deberes de lealtad, buena fe y probidad porque se realizan ante el Juez de la causa.
           Entrando al análisis de la cuestión planteada a la luz de las normas legales citadas véase la actora en su escrito de demanda invoca la causal del art. 214 inc. 2 del Código Civil, a fs. 10 el demandado se presenta a contestar la demanda sin haberse conferido el traslado, reconoce los hechos invocados por la actora y solicita se prescinda de la audiencia de conciliación.
          Para que la separación de hecho produzca los efectos del divorcio vincular, es necesario que se constate el cumplimiento de los requisitos establecidos por el artículo 214 inc. 2 del C.C.. Por lo que, considero ajustado a derecho y en función a los principios procesales referidos, que las partes comparezcan ante el juez a la audiencia prevista por el art. 8 inc. e) del C.P.T. Flia., consecuentemente  corresponde no hacer lugar al Recurso de Reconsideración impetrado a fs. 14 y confirmar la providencia de fs. 13 de fecha 11 de abril de 2.008.
    La Sra. Juez Dra. Viviana Karina Kalafattich dijo:
    Vienen estos autos a fin de expedirme sobre el Recurso de Reconsideración planteado por la esposa –aquí actora-, en el marco de un juicio de divorcio vincular por la causal objetiva (art. 214 inc. 2) contra la providencia simple de fs. 13 y muy particularmente en la parte pertinente en que la Jueza de Trámite ordena citar a las partes a una audiencia personal, con debido patrocinio letrado, conforme lo dispuesto en el art. 8 inc. “e” y “g” del Código Procesal del Tribunal de Familia de Formosa (Ley Nº 1009/92 y sus modif.). Concretamente la recurrente afirma que ello “deviene superfluo e innecesario en el caso de autos” (sic).
    Previamente a fundar mi postura respecto al planteo concreto, entiendo que resulta imperioso aclarar ciertas cuestiones procesales, como ser que el recurso impetrado debió interponerse en el marco del art. 238 y sgtes. Del C.P.C.C. (revocatoria o reposición) por cuanto se trata de la impugnación a una providencia simple, dictada por juez de trámite y que la misma –por contrario imperio- podría haber modificado o ratificado la cuestión, y ello no solo agilizaría el resultado de la pretensión y por ende, el proceso (mayor celeridad) –porque así lo impone el código de rito- sino porque además de resultarle adverso su planteo, la parte recurrente tendría otra oportunidad impugnativa, al interponer este recurso de reconsideación. Pero lo cierto es que ha agotado la vía recursiva ordinaria, y así se ha recepcionado a fs. 13 y en ese sentido el Tribunal deberá expedirse, conforme lo expresamente ordenado en el art. 8 inc. “i” último párrafo del C.P.T.F.. Asimismo, advierto que el recurso a resolver no fue sustanciado con la contraria, pero a esta altura ello resulta inneceasrio, ya que surge de la contestación de demanda –a fs. 10- que el esposo también solicita se prescinda de la audiencia de conciliación en cuestión.
    Así las cosas, respecto a la cuestión concreta a resolver, adelanto desde ya que disiento con la Sra. Magistrada preopinante. En este caso muy particular, si bien es cierto que devendría abstracto el conocimiento del tema, pues la fecha de la audiencia ya pasó (10.05.2008), no obstante ello, entiendo que resulta necesario el tratamiento del mismo, pues de mantenerse la audiencia, se fijaría una nueva al volver los autos a su origen.
Concretamente, existe un planteo de demanda y contestación de demanda interpuesta en forma conjunta (previsto en nuestro ordenamiento procesal local en el art. 333 del C.P.C.C.) y que la causal denunciada es la de separación de hecho sin voluntad de unirse por más de tres años (art. 214 inc. 2 del C.C.) a lo cual el demandado se allana expresa e incondicionalmente. Desde ya adelanto que entiendo que resulta inoficioso que las partes sean citadas a una audiencia ante la jueza de trámite, en el marco del art. 8 inc. “e” y “g” del C.P.T.F.-
El interrogante que se plantea entonces es ¿se puede prescindir de la audiencia personal ante el juez de trámite? Resulta conveniente aclarar que estoy convencida en todos los casos que compete a este Tribunal de Familia el juez debe escuchar a las partes, pues ello hace a la efectivización de los principios de inmediación, oralidad, concentración, celeridad, etc., pero hay excepciones como el caso en cuestión, donde no existe “intereses contrapuestos”, pues ambos litigantes manifiestan y expresan, conjuntamente, que desean divorciarse, que hace más de tres años que están separados de hecho (elemento objetivo), que no quieren volver a unirse (elemento subjetivo) y que prescinden de la audiencia ante el juez de trámite, solicitando directamente se dicte sentencia.
Para resolver la cuestión, debemos ubicarnos dentro del marco procesal que atañe a cada proceso de divorcio, pues en un juicio de divorcio por causal subjetiva (divorcio-sanción, contencioso y controvertido) y por causal objetiva (divorcio-remedio) –contencioso pero ceñido a la prueba objetiva (tiempo transcurrido de separación de hecho) y subjetiva (falta de voluntad de unirse)- se aplicarán las normas expresamente previstas en nuestro ordenamiento procesal provincial (C.P.T.F.) y será el Tribunal en pleno quien dictará la sentencia definitiva; en cambio en las acciones de divorcio vincular por presentación conjunta el procedimiento está asignado por la ley de fondo, con la obligatoriedad de dos audiencias ante el Juez de trámite (art. 236 del Código Civil) y con la particularidad que el art. 8º inc. “i” del C.P.T.F. ordena al juez de trámite a tramitar y dictar sentencia definitiva en este tipo de procesos; pero en casos como el aquí planteado, es decir en los divorcios por la causal objetiva –con demanda y contestación de demanda conjuntas con reconocimiento de los hechos por ambos cónyuges- interpreto que debe aplicarse, sin  más, lo que expresamente dispone la ley de fondo, es decir el art. 232 in fine del Código Civil que dice: “En los juicios de separación personal o divorcio vincular no será suficiente la prueba confesional ni el reconocimiento de los hechos, a excepción de lo dispuesto en los artículos 204 y 214, inciso 2º” (lo subrayado me pertenece). Así también lo ha interpretado la Cám. Nac. Civil Sala “J”, Fallo del 10-07-1992 publicado en E.D., 150-338, en el cual expresamente se dice: “Contrario a lo que sostiene la juez a fs. 8 2da. Parte, este proceso es contencioso de trámite ordinario, siendo suficiente el reconocimiento de los hechos, desde el punto de vista de la prueba, en este caso de divorcio vincular (separación de hechos sin voluntad de unirse por un tiempo continuo mayor de tres años), puede prescindirse de la prueba (art. 232  del Código Civil),  al estar reconocidos los hechos por ambos esposos. No por ello deja de ser contencioso”. Y  sigue diciendo la sentencia  “No altera la conclusión la circunstancia de que se haya presentado la demanda y contestación en el escrito inicial, pues es igualmente contencioso por lo que corresponde  la revocatoria de la audiencia”.- Es así  que dicho ordenamiento de fondo prima sobre la ley de forma –principio de prelación de las leyes -art. 31 C.N.- por cuanto resulta de aplicación directa al caso de autos, ya que otorga relevancia suficiente a la prueba confesional  o al reconocimiento de los hechos cuando la demanda de separación o de divorcio se funda  en la interrupción de la cohabitación de los cónyuges, sin voluntad de unirse. Esto significa que ahora, en los juicios de separación personal o divorcio vincular fundados en la causal objetiva que mentan los arts. 204 y 214 inc. 2, se reconoce a los cónyuges la plena disponibilidad de la relación jurídica matrimonial cuando se alega su  ruptura en razón de la interrupción o cese de la convivencia sin voluntad de unirse (lo resaltado me pertenece) (conf. Eduardo Zannoni, “Derecho Civil - “Tratando de Derecho de Familia” Tomo 2 - Ed. Astrea - Ed. 1993 - pág. 119).- Rige, en consecuencia, en plenitud, el principio dispositivo material –disponibilidad de los derechos subjetivos derivados de la relación sustancial-, que en lo formal, se traduce en la disponibilidad de la relación procesal, admitiendo, en consecuencia, el allanamiento (conf. Jorge Peyrano, “El Proceso Civil. Principios y fundamentos”, pág. 56).- Por eso es que el mentado reconocimiento es operante en tanto recaiga sobre las circunstancias que objetivamente  -y sin atribuir culpabilidad- permite determinar que el matrimonio ha fracasado.
                Cabe analizar las consecuencias futuras si las partes no ratifican su decisión ante el juez –motivo único por el que podría sostenerse la providencia recurrida- pero lo cierto es que la “falta de ratificación” no puede ser invocada, luego, para descalificar la sentencia que acoja la pretensión de las partes, pues el allanamiento o la confesión son suficientes para determinar el hecho de la separación y para fijar el plazo en que ocurrió (conf. Cám.Nac.Civil Sala “K”, L.L. del 13-9-95, citado por Daniel Hugo D´Antonio en “Visión Jurisprudencial de la Separación Personal y el Divorcio Vincular”, Ed. Rubinzal. Culzoni, Ed. 1998- pág. 118).
            Así, cabe apreciar que la posibilidad de recurrir a la denominada demanda bilateral asienta en la intención de simplificación de trámites y las ventajas de concentración y aceleración de los procedimientos. Más en todos los casos, supone el planteo acumulado de “pretensiones y oposiciones contrapuestas” (Morello Augusto Mario. Sosa Gualberto Lucas y Berizonce Roberto Omar. “Códigos Procesales en lo Civil y Comercial de la Provincia de Buenos Aires y de la Nación”, T. IV-B, p. 109).
Es así que, nuestro ordenamiento procesal local (art. 333 del C.P.C.C.) admite que el actor y demandado presenten la demanda y la contestación conjuntamente –lo cual responde a los principios de concentración y de economía procesal-, sin hacer distinción al tipo de acción al que deberá aplicarse, como si lo prevee expresamente el código de procedimiento nacional (que excluye allí a las acciones fundadas en el derecho de familia, por cierto muy censurado por la mayoría de los doctrinarios), y que al sumarse el allanamiento del demandado por el reconocimiento de los hechos, la cuestión deberá declararse de puro derecho y el juez debería dictar, sin más trámite la providencia de autos (conf. Zannoni, ob. cit. pág. 121).
Como se advierte, “los cónyuges pueden acudir a demandar uno de ellos por esta causal objetiva y allanarse el otro, y obtener entonces sentencia de separación o divorcio sin atribución de culpa, tal como lo habrían obtenido mediante el trámite de divorcio por presentación conjunta; pero sin necesidad de acudir a dos audiencias ni relatar al juez, en la primera de ellas, las causas que hacen moralmente imposible la convivencia. Sin embargo, en este proceso que, no obstante el allanamiento, es de naturaleza contenciosa, no podrá pactarse antes de la sentencia, la forma de liquidar y partir la sociedad conyugal” (conf. Gustavo Bossert-Eduardo Zannoni, “Manual de Derecho de Familia”, Ed. Astrea-Ed. 1988-pág. 274).
Imperioso entonces deviene analizar cuál es la razón de la fijación de las audiencias ante el juez de trámite, lo que se encuentra expresamente previsto en el art. 8 del Código Procesal del Tribunal de Familia de Formosa (Ley 1009/92 y modif.), por cuanto dice expresamente en su inc. “e”: “…El juez deberá: …e) Fijar una audiencia preliminar entre las partes que correspondan, a fin de conocerlas y actuar en función de ellas con el criterio de un buen padre de familia, procurando en extremo orientar y ayudar, ejerciendo principalmente una actividad destacada en lo tutelar y pedagógico con respecto al estado de minoridad”, por lo que se desprende que si bien se trata de una audiencia obligatoria por cuanto dice “deberá” la misma es preliminar, cuyo objeto es siempre avenir a las partes, acercar los intereses encontrados, todo ello siempre y cuando existan hechos controvertidos; y sigue en su inc. “g”: “…podrá intentar una audiencia de conciliación…” lo que es facultativo y cuyo objeto es simplificar la discusión suscitada en la litis y arribar a una solución equitativa de la cuestión planteada. Ninguno de los objetos se dan en autos, ya que no existen hechos controvertidos ni posibilidad de conciliar cuestión alguna, máxime cuando de la misma providencia recurrida surge que la Sra. Jueza de Trámite ha dispuesto: “Por contestada en tiempo y forma la demanda de inicio, y téngase por reconocidos los hechos invocados por el actor en la misma” (lo subrayado me pertenece), dando así por reconocidos los hechos que en este proceso pudieron controvertirse.
Aclaro desde ya, que solo en casos como en el planteado en autos podrá prescindirse de la audiencia personal ante el juez, porque existe -a mi criterio- una normativa que expresamente lo prescinde, tal como lo es el art. 232 in fine del Código Civil.
Por todo ello, entiendo que corresponde hacer lugar al recurso de reconsideración planteado por la actora, declarando innecesaria la audiencia ante la jurisdicción, y en consecuencia –previa vista al Ministerio Fiscal por cuanto se trata de un proceso de orden público- se declare la cuestión de puro derecho, ya que no existen hechos a probar ni controvertidos, y se dicte sentencia definitiva. ES MI VOTO.
El Sr. Juez Dr. José Luis Pignocchi, dijo:
Adhiero en todos sus fundamentos por compartir los mismos y en función de la primacía de los claros principios constitucionales que indican como un objetivo de la aplicación del derecho la celeridad del trámite, a lo expresado en el voto de la Dra. Kalafattich. Es mi voto.
Por ello, con el voto de la Sra. Juez Dra. Eva Oviedo de Gonzalez y los votos disidentes de la Sra. Jueza Dra. Viviana Karina Kalafattich, y el Sr. Juez Dr. José Luis Ramón Pignocchi (cf. art. 10 del Reglamento para el Funcionamiento de este Excmo. Tribunal de Familia y art. 33 de la Ley 521 y sus modif. y art. 188 del RIAJ);
EL EXCMO. TRIBUNAL DE FAMILIA
RESUELVE: 1º) HACER LUGAR al Recurso de Reconsideración impetrado a fs. 14 y Revocar la providencia de fs. 13 de fecha 11 de abril de 2.008.-
2º) Sin COSTAS atento la naturaleza de la cuestión planteada.-
3º) REGÍSTRESE. NOTIFÍQUESE a las partes personalmente o por cédula y al Ministerio Fiscal en su Público Despacho. CÚMPLASE y oportunamente vuelvan los autos a la vocalía de origen.-

DRA. EVA OVIEDO DE GONZALEZ

JUEZ

EXCMO. TRIBUNAL DE FAMILIA

DRA. VIVIANA KARINA KALAFATTICH

JUEZ

EXCMO. TRIBUNAL DE FAMILIA

DR. JOSÉ LUIS RAMÓN PIGNOCCHI

JUEZ

EXCMA. CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL Y COMERCIAL

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