Formosa, 22 de Agosto del año 2012


AUTOS Y VISTOS:


Estos autos caratulados: “G, R I C/ C, R U (H) S/ JUICIO DE ALIMENTOS - Incidente-”, Expte. Nº 1.326 - Fº 62 - Año 2.010, Registro de este Excmo. Tribunal de Familia, venidos a despacho para resolver y,


CONSIDERANDO:


Que a fs. 32/34 el Sr. R U C, con el patrocinio letrado del Dr. Lorenzo Eyder Lezcano, viene a interponer recurso de revocatoria contra la resolución de fecha 16 de marzo de 2012 de fs. 30.


Interpone la nulidad absoluta e insalvable de la providencia porque considera que se ha violado el principio de bilateralidad y contradicción, ya que ante la denuncia de la parte actora, sin correr traslado, se ha aplicado una sanción sin ejercer el derecho de defensa, vulnerando derechos consagrados en la CN y Tratados Internacionales.


Entiende que fue discriminado por su condición de hombre, y de consentir la injusta pena impuesta, quedaría a la deriva, ya que por la sola condición de mujer y ante su sola requisitoria parece tener más derechos, llegando a pensar un favoritismo para la contraria por ser ésta mujer, so pretexto de genero vulnerarse el debido proceso adjetivo y el derecho de defensa.


Que la contestación de la demanda se realizo en el marco de un proceso de alimentos tratando de explicitar cuales son los verdaderos móviles que han impulsado a la actora a reclamar por los alimentos, cuando el menor ha estado al exclusivo cuidado del padre, los motivos de la cuantificación de los alimentos practicada por la actora son otros y totalmente ajenos a la verdaderas y reales necesidades del menor, y al narrar la realidad puede llevar a confusión, sin intención de manchar o lesionar a la actora en su condición de mujer, razón por la cual la conducta no encuadra en los lineamientos de la Ley Nº 26.485, si la actora ha interpretado de manera incorrecta, no ha tenido la intención de afectar su condición de mujer.


Solicita se revoque la providencia de fs. 30 decretando la nulidad absoluta de la misma, y se disponga que en los futuros escritos sean interpretados en forma correcta con el debido decoro y respeto del derecho de defensa en juicio.


A fs. 36 se corre traslado del recurso de revocatoria y de la nulidad interpuesta. A fs. 38 la actora contesta el traslado conferido y solicita se rechace los recurso interpuestos.


A fs. 39 pasan los autos a despacho para resolver.


Así planteada la cuestión, vienen estos autos para resolver el recurso de revocatoria interpuesto contra la providencia de fs. 30, la que fuera dictada conforme lo establecido por el art. 35 inc. 1 del CPCC.


En primer término corresponde señalar que dicho articulo regula las facultades que tienen los jueces para imponer sanciones a las partes, a sus abogados y a los demás auxiliares de la justicia, cuando las conductas de ellos alteren el orden en el desarrollo del proceso o lesionen la dignidad y el decoro que debe observarse ante los estrados judiciales.


Todo litigante cualquiera sea su calidad al acudir ante un magistrado judicial, queda sometido a las normas que gobiernan la administración de justicia y son garantía de su funcionamiento. Es elemental el respeto debido a la investidura.


El recurrente sostiene que no se ha realizado el traslado al momento que la contraparte solicitó se apliquen sanciones disciplinarias, violándose el principio de bilateralidad y el derecho de defensa.


No le asiste razón al recurrente por cuanto la determinación de sanciones es una facultad exclusiva y excluyente del juzgador, no resultando necesaria ninguna sustanciación previa; basta con que el juzgador considere reunidas las circunstancias necesarias para que ejercite per se tal facultad (Cfr. CNCiv., sala G, 11-11-87, D. J.1988-1-1009 - Citado por Roland Arazi – Jorge A. Rojas - Código Procesal Civil y Comercial de la Nación - Comentado, anotado y concordado con los Códigos Provinciales - Tomo I – Pág. 109).


Otro de los argumentos del recurrente es que no fue su intención ofender a la actora, y que la interpretación que ésta realiza es solamente para perjudicarlo.
En este sentido, no es eficaz el recurso dialéctico de quien ofende y, simultáneamente manifiesta que no tiene el propósito de hacerlo.


Del escrito de contestación de demanda surgen las manifestaciones notablemente lesivas del respeto debido a la contraparte y al tribunal, careciendo del mínimo decoro con el que un profesional debe actuar ante cualquier órgano administrador de justicia excediéndose sin motivo en el ejercicio del derecho del defensa y el cumplimiento del patrocinio.


Por cuanto no debe olvidarse que se trata de un proceso de alimentos, y no de un proceso en la que se está evaluando la conducta de la progenitora, ya que si el alimentante considera que la cuota alimentaria – actualmente provisoria - no es utilizada para el niño podrá solicitar las medidas pertinentes.


El recurrente consideró que resulta improcedente el llamado de atención, la testación de las frases y peticiona se declare la nulidad de la providencia.


Es práctica en los estrados judiciales formular estas advertencias que no encuadran dentro de las sanciones previstas por los respectivos ordenamientos, configuran una especie de recriminación menor de aplicar correctivos más severos en el caso de repetirse como acciones como las que dieron motivo a su aplicación. A dichos llamados de atención se las considera irrecurribles. (cfr. CNCiv., sala D, 23-7-80, E. D. 90-740, E. D. 89-131; sala C, 30-6-87, L. L. 1987-E-393. CNECC, sala VI, 10-9-87, L. L.. 1988-C-229; CNAT, sala V, 19-8-68., L. L. 134-1043, 20.065-S; Sala VI, 22-3-85, E. D. 116-637).


El llamado de atención que los jueces realizan a los letrados de las partes no configura una sanción disciplinaria en sentido estricto.


La providencia que ordena el simple testado de una frase injuriosa no constituye una sanción, la testación ordenada ha sido decretada en uso de las facultades privativas que la ley confiere, y como facultad otorgada por la ley procesal es constitucional. (Cfr. CS, JA, 1960-I-200 – Código Procesal Civil y Comercial de la Nación Anotado y Comentado – Carlos J. Colombo – Claudio M. Kiper – Tomo I – pág. 291).


Destaco que el estilo forense tiende a preservar los principios éticos a través de todo proceso, y la utilización de expresiones ofensivas y descalificantes - como la utilizada en autos - excedieron el marco de respeto y compostura dentro del cual se debe cumplir los actos procesales, razón por la cual se dictó la providencia recurrida.


Asimismo, el profesional del derecho no puede desconocer la vigencia de la Ley Nº 26.485 ”Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales”, que específicamente en su artículo 3º garantiza todos los derechos reconocidos por la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer; la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer; la Convención sobre los Derechos de los Niños y la Ley 26.061 de Protección Integral de los derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes y, en especial, los referidos a: que se respete su dignidad y la igualdad real de derechos, oportunidades y de trato entre varones y mujeres.


Es así que, las manifestaciones injuriosas vertidas en el escrito de contestación de demanda y que se mandara testar, son un claro ejemplo de discriminación contra la mujer, una falta de respeto a su su dignidad.


Para concluir, véase que tratándose de una facultad privativa del juez conferida por el art. 35 del CPCC, siendo irrecurrible la providencia que aplicó dicha norma, se le ha dado trámite al recurso en virtud de las expresiones del presentante, que considera que existe una discriminación por su condición de hombre, errando nuevamente en su interpretación; la providencia fue dictada conforme a derecho por cuanto resulta palmaria que los vocablos utilizados tipifican las conductas que sanciona la ley.


Por lo expuesto, corresponde rechazar el recurso de revocatoria interpuesto, y confirmar la providencia de fecha 16 de marzo de 2.012 obrante a fs. 30, en consecuencia rechazar la nulidad de la misma.


Por ello y de conformidad al art. 8 inc. b) del C.P.T.F. y modificatorias Ley 1337/01, y lo dispuesto por el art. 238 del C.P.C.C., aplicable por reenvío procesal del art. 36 del C.P.T.Flia., como Juez de Tramite,


RESUELVO:


1º) NO HACER LUGAR AL RECURSO DE REVOCATORIA interpuesto a fs. 32/34, confirmar en todas sus partes la providencia de fecha 16 de marzo de 2.012 obrante a fs. 30, en consecuencia rechazar la nulidad de la misma. Con costas a la perdidosa.

2°) REGÍSTRESE. NOTIFIQUESE a las partes personalmente o por cédula. CÚMPLASE y oportunamente ARCHIVESE.


Dra. Alicia Alvarenga

Juez