La jueza del Tribunal de Familia Viviana Karina Kalafattich encabezó una capacitación virtual sobre “Niños, niñas y adolescentes en la Justicia de Cercanía”, destinada a jueces y juezas de Paz de toda la provincia, en el marco de la Diplomatura Universitaria en Justicia de Proximidad.
La actividad correspondió a la Clase 1 del Módulo 3 de la diplomatura, con una carga total de 15 horas. Kalafattich estuvo acompañada por los tutores María Fátima Pando y Oscar Marcelo Paolisso. La segunda clase del módulo se realizará el 26 de agosto y abordará “Vejez y derechos fundamentales en la Justicia de cercanía”, a cargo de los docentes Isolina Dabove y Federico Robledo, quienes también se desempeñarán como tutores.
El Módulo 3 tiene como eje el abordaje de las personas en situación de vulnerabilidad —niños, niñas, adolescentes y personas mayores— en el ámbito de la justicia de proximidad. Entre sus objetivos se destacan: Analizar la evolución dogmática y convencional de la niñez y la vejez, transitando del antiguo paradigma tutelar y los sesgos edadistas/viejistas hacia el reconocimiento de la autonomía progresiva y la capacidad jurídica plena de estas personas. Aplicar los estándares internacionales de derechos humanos —Convención sobre los Derechos del Niño, Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores y las 100 Reglas de Brasilia— al examen de casos concretos en el territorio y diseñar estrategias de articulación territorial y comunitaria que optimicen el rol de la red de Facilitadores Judiciales como “antena comunitaria” para la detección precoz de vulneraciones, la alerta temprana y la canalización de respuestas eficaces en contextos rurales y suburbanos.
La primera puerta
Durante la primera clase, dedicada a “Niños, Niñas y Adolescentes en la Justicia de Cercanía”, se remarcó que la Justicia de Paz suele ser la primera puerta a la que acude una familia en situación de vulnerabilidad. En ese marco, el módulo propuso herramientas conceptuales y prácticas básicas para identificar la vulneración de derechos y definir modos de actuación urgente.
La propuesta se organiza en tres bloques temáticos. El primero, “Del ‘Menor’ al ‘Sujeto de Derecho’”, aborda el tránsito del niño invisible al niño visible, el principio del Interés Superior del Niño y la autonomía progresiva. El segundo bloque, “La ventanilla de urgencias”, delimita qué hace y qué no hace el Juez de Paz, introduce nociones sobre violencia familiar y de género (Ley 26.485 en Argentina) y profundiza en el rol del Facilitador Judicial como antena comunitaria. El tercer bloque, “Las herramientas del oficio: escuchar y comunicar”, trabaja el derecho a ser oído (artículo 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño), el protocolo de escucha en sus aspectos prácticos y la redacción de sentencias y resoluciones en lenguaje claro.
Como actividad central de la clase se desarrolló el taller de simulación “El Semáforo de la Urgencia”. A partir de tres casos hipotéticos de la vida cotidiana de un pueblo o barrio, los participantes debieron asignar un color a cada situación para entrenar la toma de decisiones:
- Rojo, para supuestos que requieren actuación de urgencia y una intervención judicial inmediata del Juez de Paz para cortar el riesgo, como la denuncia de vecinos sobre niños solos de noche en una vivienda con gritos y condiciones climáticas adversas.
- Amarillo, para casos que demandan la articulación con la red y la co-participación con los órganos administrativos de infancia (como SENAF o áreas locales), por ejemplo, cuando una madre pide ayuda porque su hijo de 8 años dejó de concurrir a la escuela y falta comida en el hogar.
- Verde, para situaciones de competencia de la justicia especializada que no implican riesgo inminente, como los conflictos entre progenitores acerca del cuidado de los hijos durante las vacaciones.
La puesta en común del taller permitió discutir por qué el juez de Paz no debe ser un “espectador pasivo” ante situaciones de vulnerabilidad, y qué acciones debe desplegar desde una diligencia reforzada, así como los límites de su intervención.
Con estas instancias formativas, la Diplomatura Universitaria en Justicia de Proximidad fortalece las capacidades de los jueces y juezas de Paz y de la red de Facilitadores Judiciales, promoviendo una Justicia más cercana, sensible a la niñez y a la vejez, y alineada con los estándares internacionales de derechos humanos.
